Los milagros no existen, pero esta receta podría ser el comienzo. ¿Por qué? Una de las formas de dar suavidad y brillo a tu pelo es a través de la alineación de las hebras y la uniformidad de las cutículas del cabello.
El uso de máscaras con yema de huevo forma una película grasa sobre la superficie capilar, produce una mejor alineación de las fibras y genera un brillo y una suavidad increíbles.
Si bien no es práctico estar todos los días poniéndote huevo en la cabeza (ni tampoco recomendable) hacerlo una vez cada quince días es sumamente beneficioso para tu pelo, y los resultados se notan inmediatamente después del lavado.
¿Cómo aplicarla? Muy sencillo: luego de humedecerte el pelo y antes del shampoo, esparce sobre toda la superficie capilar una yema de huevo. Déjala actuar quince minutos, en lo posible envuelve tu cabeza con una bolsa térmica para que el calor ayude a que penetre el producto. Transcurrido el tiempo, enjuaga con abundante agua y lávate normalmente la cabeza: primero el shampoo y luego la crema.
¡Algunas recetas de la abuela dan excelentes resultados!