Un limón, dos limones, tres limones… ¡Chau grasitud!
La grasa en el cabello, llamada seborrea, aparece como consecuencia de una producción excesiva de sebo. Generalmente, las personas que sufren de este problema tienen el cuero cabelludo y el pelo muy graso, por lo cual tienen la sensación constante de llevar el cabello sucio, además de verlo opaco y sin docilidad.
La mejor forma, y la más natural, de combatir el exceso de grasitud es utilizar productos que contengan ingredientes con propiedades astringentes, como el limón.
¿Cómo te lo aplicas? Muy sencillo: después de lavarte normalmente la cabeza, una vez enjuagado el acondicionador, te realizas un último enjuague con un vaso de jugo exprimido de limón puro. Es sorprendente ver el resultado una vez que se te secó el pelo: la grasitud habrá desaparecido.
Puedes realizar este procedimiento cada vez que laves tu cabeza, pero sé cuidadosa de observar si tu cabello va evolucionando. Quizás llegue un momento en que no sea necesario aplicarte el limón, o tan sólo necesites hacerlo cada un espacio largo de tiempo: tampoco queremos que tu pelo se seque.
Así que la próxima vez que condimentes una ensalada, ¡guarda un poco para la salud y la belleza de tu pelo!