¿Alguna vez escuchaste que lavarse el cabello con agua bien caliente ayuda a eliminar la grasitud, y no le diste importancia? ¡Grave error! Esta es una de las mejores soluciones (y más económicas) para dejar atrás la grasa capilar.
Si al lavarte el pelo utilizas agua caliente, ayudas a remover mejor la grasitud y los residuos del cuero cabelludo. Consejo de oro: en cada lavado, utiliza primero un shampoo para pelo graso y enjuaga con agua caliente. Luego, aplica otro shampoo más ácido, como por ejemplo de limón. ¿Qué efecto tiene esto? El agua a una temperatura elevada hace que termines con toda la grasitud, y el ácido ayuda a higienizar a fondo el cabello…
Por supuesto, si tienes el pelo seco, debes evitar las altas temperaturas en el lavado y también los shampoo con acidez.