Veredicto: Falso.
El color del pelo no tiene nada que ver con su grosor… Su tono depende de la melanina y de los genes de cada persona, y cuán grueso o fino sea, ¡es pura y exclusivamente una cuestión de química!
Puede ser que por una ilusión óptica el cabello oscuro parezca más abultado y, por lo tanto, más grueso que el claro. Pero es simplemente eso: una cuestión visual. Así que no te confundas: seas rubia, castaña, morocha o pelirroja… ¡el grosor de tu pelo es obra absoluta de la naturaleza!