Todo sea… ¡por un liso extremo!


¿Qué mujer está satisfecha con lo que le tocó en suerte para su pelo? Lo escuchaste en infinidad de conversaciones: la que tiene rulos lo quiere lacio, la del lacio lo prefiere ondulado. Antes, las mujeres debíamos conformarnos con los dictámenes de la naturaleza, pero ahora, las nuevas técnicas ofrecen soluciones para alcanzar un pelo soñado.

¿Prefieres el lacio?

- Planchitas. La ha de todas las variedades: cerámica, vapor, ionizadas. Se trata de un lacio no definitivo que desaparece con el lavado. Para proteger el pelo, puede aplicarse antes un spray hidratante y protector.

- Lacio permanente por contacto. Mediante el trabajo directo sobre el pelo con un gel o crema, durante alrededor de dos horas, el pelo se vuelve lacio. Puede aplicarse sobre todo el pelo o en algún lugar en particular: flequillo, remolinos, mechas frontales y contornos. No es conveniente realizar en pelo teñido, aunque no hay problema en el caso del tono sobre tono. Los resultados entusiasman a cualquier fanática del lacio: pelo perfecto, natural, prolijo y nada rígido. Cuando crece, deben retocarse las raíces.

- Alisado para eliminar volumen. Tal vez, no estés descontenta con tus rulos, sólo harta del extremo volumen. En este caso, puedes apelar a esta opción que atenúa volúmenes exagerados y estira rulos marcados para convertirlos en ondas definidas. Por supuesto, se aplica en la peluquería. Se trata de una pasta por contacto que se coloca en capas. Resultados: en pelo ondulado agranda las ondas, en pelo frisado voluminoso queda aplacado. Se puede realizar sobre pelo teñido.

- Alisado con químicos. Es una crema que controla los rulos, los achata. El procedimiento debe repetirse cada tres, cuatro o cinco meses según la velocidad del crecimiento y la fuerza de los rulos.

- Cuidados pos tratamiento. Dado que se trata de procesos químicos, la aplicación de técnicas definitivas requiere luego de cuidados como baños de crema y restauración cada quince días. El resultado será mejor si se complementa con ampollas. Para las que usen planchita, es conveniente utilizar productos termoactivos que se colocan antes de pasar la planchita o el secador. Se activan con el calor y facilitan el estiramiento.