1. Añade perfume antes de secar completamente tu cabello con el secador: obtendrás un resultado espectacular y las esencias perfumadas se expandirán con los movimientos de tu cabeza. También puedes usar alguna de las gamas de aromaterapia especial para el cabello, que estimulan o calman al mismo y convierten el cuidado capilar en un auténtico placer.
2. Dispara los sprays, las lacas, etc., a una distancia moderada de tu pelo.
3. Ten cuidado con los acondicionadores, ya que a veces atraen el polvo y ensucian los cabellos antes de tiempo.
4. No duermas con el pelo húmedo: aplastarías las ondas y tendrías que volver a mojarlo a la mañana siguiente para peinarlo.
5. Cuidado con los días lluviosos: tu pelo perderá sus marcadas formas. Usa ruleros o coleteros o recogidos en esos días lluviosos o a punto de llover (aunque no lo haya hecho, la humedad ya estará presente en el ambiente).
Prueba este truco infalible para el pelo rizado:
Si encuentras que tienes las puntas muy dañadas por la utilización de productos químicos, recurre a esta receta infalible: mezcla una gotitas de silicona en tu crema acondicionadora, junto con una pequeñísima cantidad de aceite de alazor. Frota la mezcla en las puntas, pero no en las raíces, y déjalo actuar durante unos minutos. Lávate después de nuevo el cabello. Habrás ganado en brillo y en salud.